«Cuando creo una colección uso los mejores materiales, las mejores técnicas, y eso se nota al instante y durante los años»«When I create a collection, I use the best materials, the best techniques, and that’s noticeable immediately and for many years»«Quan creo una col•lecció utilitzo els millors materials, les millors tècniques, i això es nota a l’instant i durant els anys»

Para el zapatero artesano Norman Vilalta la crisis de los 30 no fue tal, sino más bien un agradable despertar. A esa edad decidió dejar su profesión de abogado para dedicarse a aprender el oficio que realmente le hacía vibrar. Conoce de cerca al maestro argentino afincado en Barcelona en esta entrevista de Luis Sans.For the skilled shoemaker Norman Vilalta, reaching 30 was not so much of a crisis as a pleasant awakening. At that age he decided to leave his profession as a lawyer and dedicate himself to learning the trade he truly loved. Get to know this Argentine master who lives in Barcelona in this interview with Luis Sans.Per al sabater artesà Norman Vilalta la crisi dels 30 no va ser tal, sinó més aviat un agradable despertar. A aquella edat va decidir deixar la seva professió d’advocat per dedicar-se a aprendre l’ofici que realment el feia vibrar. Coneix de prop el mestre argentí establert a Barcelona en aquesta entrevista de Luis Sans.

¿Cómo empezó tu pasión por el calzado de lujo hecho a medida?

Mi historia con la alta zapatería es un poco particular. No viene de una tradición sino de una búsqueda personal. Antes de irme a Florencia a hacer mi aprendizaje con varios maestros, trabajaba de abogado. En aquellos días, la opción fue entre un hacer un LLM (Máster en Derecho) o hacer un aprendizaje tradicional de artesano. Aunque al principio no lo entendía completamente, desde un comienzo intuí que en la artesanía estaba la máxima verdad de los zapatos. Es por eso que me dedico desde hace doce años a crear zapatos artesanales. Mi trabajo se apoya sobre la tradición de la zapatería. Y cuando hablo de tradición, hablo de mi gremio, la Cofradía San Marcos, que es el gremio de Maestros Zapateros de Barcelona y el más antiguo del mundo (fundado en el año 1202) al que me honra pertenecer. Mi objetivo es ser un artesano de este tiempo, siempre partiendo de las «herramientas» de esta tradición pero llevándolo al día de hoy y mirando al futuro. Trabajar con las manos, la mente, pero sobre todo con el corazón. Lo fundamental de un artesano es el amor, el respeto de los conocimientos que nos dan la tradición y la obligación de mejorar el oficio.

¿Qué debería aportar la moda a nuestra sociedad hoy en día?

Yo creo y siento que sobre todo reflexión. Tu pregunta es buenísima, porque cuando hablas de aportar, lo asocio a algo nuevo, a algo con valor, algo que no existe, algo que mejore lo que existe. Te parecerá extraño, pero yo creo que no necesitamos más productos, más marcas, más zapatos. Hay demasiados. Por otro lado creo que sí necesitamos más cosas verdaderas, con sentido, que nos aporten, que nos hagan mejores. Algo que haga mejor el mundo. Algo que nos haga mejores a todos los que estamos involucrados en esto.

¿Cuáles son tus fuentes de inspiración?

Mi inspiración son mis clientes, el arte y los artistas. No miro mucho la moda, porque me interesa crear lo que no existe. Me inspira todo lo que me haga cuestionarme lo que he aprendido de mis maestros. Por eso el arte de verdad es lo que más me inspira.

¿Qué recuerdo guardas de tu experiencia en Florencia? ¿Echas de menos algo en concreto de esa época de tu vida?

Fue uno de los momentos más importantes de mi carrera como zapatero, porque era el momento de poner las bases y en una ciudad maravillosa que muestra lo que podemos crear y hacer por la belleza. Pero no cambiaría vivir en Barcelona por Florencia. Cuando voy por el mundo haciendo zapatos para mis clientes y digo que vivo en Barcelona casi todos los que no la conocen querrían visitarla, y a los que la conocen les gustaría volver. Vivimos en una de las ciudades más amables, bellas e influyentes de mundo. No, no echo de menos nada, porque siempre pienso en el porvenir.

¿Cuál es la pieza clave en el armario de un hombre?

Los zapatos. Mira esto lo aprendí de alguien de la «familia Santa Eulalia» (José Luis) que me comentaba que a sus clientes les sugería que invirtieran más en sus zapatos que en sus trajes. Creo sin duda en esa ecuación, es muy efectiva. Pero la pieza clave también es el hombre. Que se anime a manifestar su estilo, sea el que sea. En esto soy muy optimista: veo que el armario del hombre ha cambiado en los últimos diez años. O mejor dicho la actitud y la forma de llevar la ropa han mejorado. Hay que celebrar que somos todos distintos y es buenísimo cuando lo transmitimos con nuestro vestir.

¿Hay alguna fórmula para prever cuándo una colección va a ser exitosa?

Cuando vas creando zapatos y la gente te para por la calle para ver dónde los has comprado, o cuando creas unos que le gustan al que entiende y al que no, sabes que es un éxito. Vosotros tenéis mucha experiencia en esto. Para mí es un éxito si combina que se venda, que sea distinto y que aporte algo.

¿Qué otras disciplinas te interesan?

Me interesa el arte, creo que mi sueño es terminar mi vida como pintor, pintar me ha dado muchísima satisfacción. Pero nada me hace más feliz que crear, porque es mi medio de expresión.

¿Qué busca sentir alguien que calza un par de Norman Vilalta?

Que lleva algo distinto, que sus zapatos tienen personalidad. También es la calidad. Por eso, cuando creo una colección uso los mejores materiales, las mejores técnicas, y eso se nota al instante y durante los años.

¿Qué tipo de zapato es el más demandado en tu taller?

En mi taller diseño para cada cliente. Para mí los zapatos son un lenguaje y lo que hago es hablar mucho con mis clientes para saber y entender qué es lo que quieren decir con sus zapatos. Lo primero que diseño para mis clientes es la forma, el volumen que tendrá el zapato, de tal forma que si vieras entrar a mis clientes y vieras las hormas, podrías adivinar cuáles corresponden a cada uno. No hay un tipo de zapato. Sí hay tantos estilos como clientes tengo. Piensa que con el distinto uso que le doy a una piel o a una patina sobre el mismo modelo de zapato, puedo cambiar completamente el sentido estético del mismo. Como artesano que viene de la más pura tradición de la zapatería clásica, hay dos cosas que valoro de mi trabajo. La primera es que creo un estilo para cada cliente, ¡y esto se lo debo a Barcelona! Cuando llegué, traía conmigo un estilo de zapato mas francés, estilizado a alargado. Y aquí me encontré que la gente no tenía tanta afición por ese tipo de formas. Esto me permitió entender cómo debería ser mi bespoke. Me di cuenta que mi «a medida» no podía estar centrado solo en la cuestión anatómica ni en el hecho a mano. Tenía que tener en cuenta lo más importante de mis clientes: hacer un estilo de zapato para cada uno. Ese es mi punto de partida para crear. Y la segunda tiene que ver con lo que creo que debo ser como artesano. De mi maestro aprendí tres cosas muy básicas, pero muy profundas (1. que no sabes, que nunca sabes, que debes vaciarte para que te entren nuevas cosas; 2. lo más importante: que tienes que aprender, esto es difícil de entender, y 3. qué es lo que tienes que aprender, que en el caso de la zapatería a mano es la técnica y la búsqueda de la perfección que viene de ella). Y en la soledad de mi taller aprendí una cuarta que es la más importante para que me considere un artesano. Eso es el amor, no en un sentido romántico sino que el amor es lo que le conviene al otro, lo que es mejor para el otro y dárselo. En mi caso, que soy un zapatero, mi obligación es empujar mi oficio hacia adelante, hacer lo que hicieron grandes artesanos que me precedieron, desarrollar los zapatos. A veces pensamos que ciertos modelos o lo que hoy es un clásico, como un oxford, siempre han estado y no es así. En algún momento hubo un artesano que lo inventó. Por eso en mi taller puedes encontrar el más clásico de los oxfords, que expresa la belleza de la perfección que nace en la técnica, frente a un zapato completamente conceptual que está hecho dejando de lado la técnica. O un zapato que busca la belleza de lo imperfecto y está diseñado para alcanzar el esplendor estético cuando los materiales se degradan. Mi objetivo es reinventar ese oxford clásico o hacer el oxford de los próximos siglos. Para nosotros los artesanos las herramientas lo son casi todo. Es por eso que sueño con tecnología, sueño con trabajar con las herramientas de hoy y lo hago. Por eso mi obligación, habiendo aprendido las reglas, es romperlas.

¿Cómo definirías la colección que has elaborado para Santa Eulalia?

Nuestra colección es un trabajo interesantísimo, porque ha nacido de una colaboración. Vosotros conocéis a vuestros clientes y entendéis muchísimo de zapatos y de estilo. Y a mí me encanta crear para vuestros clientes. Es una colección con personalidad, diferente y de una calidad extrema, yo que los he construido puedo decir que de lo mejor del mercado. Y a un precio inigualable. Son ediciones limitadas de 8 ó 12 pares de zapatos por modelo, lo más cerca de una pieza única. Solo pienso en que lo haremos aún mejor en la próxima.

¿Puedes hacernos un pequeño avance sobre las tendencias de la próxima temporada?

Pienso en pátinas, sobre ante y sobre piel lisa. Habrá combinación de pieles. Pienso en algo elegante con atrevimiento. He encontrado la comodidad de unas deportivas en suelas de goma para zapatos más clásicos. Sin duda botines muy urbanos pero elegantes. Pienso en los clientes y en cómo construirse un fondo de armario y tener a la vez piezas particulares. Quiero jugar con la simplicidad y elegancia a la vez que con un cierto atrevimiento.

Norman Vilalta

How did your passion for bespoke luxury footwear start?

My story with luxury footwear is a quite special. It doesn’t come from a tradition but a personal quest. Before leaving for Florence to serve as an apprentice under various masters, I used to work as a lawyer. At that time, I had a choice between doing an LLM (Masters in Law) and a traditional apprenticeship learning a craft. Although at first I didn’t fully understand it, from the start I intuitively knew that the ultimate truth of shoes lay in craftsmanship. That’s why, for about twelve years now, I’ve been creating handmade shoes. My work is based on the tradition of shoemaking. And when I talk about tradition, I mean my guild, the Cofradía San Marcos, which is the guild of Master Cordwainers of Barcelona and the oldest in the world (founded in 1202), which I’m honoured to be a member of. My aim is to be a craftsman of today, always using the «tools» of this tradition but taking it to the present day and looking to the future; working with the hands, with the mind but especially with the heart. The fundamental thing in craftsmanship is love; respect for the knowledge provided by tradition and the obligation to improve your craft.

What should fashion contribute to our society today?

I believe and feel that, above it, it should contribute reflection. That’s an excellent question because, when you talk about contributing, I associate that with something new, something with value, something that doesn’t exist, something that improves what exists. It might seem strange to you but I believe we don’t need more products, more brands, more shoes. There are too many. But I do believe we need more true things, with meaning, that contribute something to us, that make us better; something that makes the world better, something that makes all of us involved in this better.

What are your sources of inspiration?

My inspiration comes from my clients, art and artists. I don’t look at fashion much because I’m interested in creating what doesn’t exist. I’m inspired by everything that makes me question what I’ve learned from my masters. That’s why art is really what inspires me the most.

What memories do you have of your experience in Florence? Do you miss anything in particular from that time in your life?

It was one of the most important moments in my career as a shoemaker because it was when I laid the foundations, and in a marvellous city that demonstrates what we can create and do for beauty. But I wouldn’t swap living in Barcelona for Florence. When I go around the world making shoes for my clients and I tell them I live in Barcelona, almost everyone who doesn’t know it would like to visit it and those who do know it would like to go back. We live in one of the friendliest, most beautiful and influential cities in the world. No, I don’t miss anything because I always think of the future.

What is the key piece in a man’s wardrobe?

The shoes. I learned that from someone from the «Santa Eulalia family» (José Luis) who told me that he would suggest to his clients that they invest more in their shoes than their suits. I certainly believe in that equation; it’s very effective. But the key piece is also the man. He should strive to express his style, whatever it is. I’m very optimistic about this: I’ve seen men’s wardrobes change over the last ten years. Or, more precisely, the attitude and how clothes are worn has changed. We should celebrate the fact that we’re all different and it’s fantastic when we convey that with how we dress.

Is there any formula to predict when a collection’s going to be successful?

When you create shoes and people stop you in the street to ask you where you bought them, or when you create some they like, those in the know and those who aren’t in the know, then you realise it’s a success. You [at Santa Eulalia] have a lot of experience in that. For me, it’s a success if it’s a combination of the shoe selling, it being different and contributing something.

What other disciplines interest you?

I’m interested in art. I think my dream is to end my life as a painter; painting has given me an incredible amount of satisfaction. But nothing makes me happier than creating because that’s how I express myself.

What is someone who wears a pair of Norman Vilalta shoes hoping to feel?

That he’s wearing something different; that his shoes have personality. It’s also about quality. That’s why, when I create a collection, I use the best materials, the best techniques and that’s noticeable immediately and for many years.

What kind of shoe is the most in demand at your workshop?

At my workshop I design for each client. For me, shoes are a language and what I do is I talk a lot with my clients to find out and understand what they want to say with their shoes. The first thing I design for my clients is the shape, the volume the shoe will have so that, if you saw my clients come in and saw the lasts, you’d be able to guess which ones are for each person. There’s no such thing as one type of shoe. I have as many styles as clients. I think that, by using a certain type of leather or patina on the same model of shoe i can completely change its aesthetic sense. As a craftsman coming from the purest tradition of classic shoemaking, there are two things I value about my work. The first is that I create a style for each client – and I owe that to Barcelona! When I arrived, I brought a more French-style shoe with me, with a longer line. But here I found that people weren’t so keen on that kind of shape. That helped me realise what my «bespoke» footwear should be like. I realised that «bespoke» couldn’t just focus on the anatomical issue or on being handmade. It had to take into account the most important thing about my clients: making a style of shoe for each one. That’s my starting point for my creations. And the second thing is related to what I believe a craftsman should be like. From my master I learned three very basic but profound things: 1. You don’t realise, you never realise, that you have to empty yourself to be able to take in new things; 2. The most important thing – you have to learn, and that’s difficult to comprehend, and 3. What you have to learn, which in the case of shoemaking by hand is technique and the quest for perfection that comes from this. And, in the solitude of my workshop, I learned a fourth thing, which is the most important for me, namely to think of myself as a craftsman. That’s love; not in the romantic sense but in the sense of love being what suits the other person, what’s best for them and giving it to them. In my case, as I’m a shoemaker, my obligation is to advance my craft, to do what the great craftsmen before me did and develop shoes. We sometimes think that certain models or what is today a classic, like an Oxford, have always been classics but that’s not true. At some point it was invented by a craftsman. That’s why, at my workshop, you can find the most classic Oxfords, which express the beauty of perfection born in technique, next to a completely conceptual shoe that’s made by ignoring technique. Or a shoe that searches for beauty in imperfection, designed to achieve aesthetic splendour once its materials degrade. My aim is to reinvent that classic Oxford or make the Oxford for the coming centuries. For us craftspeople, tools are almost everything. That’s why I dream of technology, I dream of working with today’s tools and I do it. That’s why, having learned the rules, I now have to break them.

How would you define the collection you’ve made for Santa Eulalia?

Our collection is an incredibly interesting piece of work because it’s come out of collaboration. You know your clients and have great insight into shoes and style. And I love creating for your clients. It’s a collection with personality, different and extremely high quality; the best on the market of what I’ve created. And at an unbeatable price. They’re limited editions of 8 or 12 pairs of shoes per model, the closest thing you can get to being a unique piece. All I think about is doing it even better next time.

Can you give us any hint about the trends for next season?

I’m thinking about patinas, on suede and smooth leather. There’ll be combinations of leathers. I’m thinking something elegant but daring. I’ve discovered the comfort of sports shoes with rubber soles but for more classic styles. Definitely very urban ankle boots but elegant. I’m thinking of clients and how to build up a basic wardrobe but also have particular pieces at the same time. I want to play with simplicity and elegance at the same time as also being a little daring.

Norman Vilalta
Com va començar la teva passió pel calçat de luxe fet a mida?

La meva història amb l’alta sabateria és una mica particular. No ve d’una tradició sinó d’una cerca personal. Abans d’anar a Florència a fer el meu aprenentatge amb diversos mestres, treballava d’advocat. En aquells dies, l’opció va ser entre fer un LLM (Màster en Dret) o fer un aprenentatge tradicional d’artesà. Tot i que al principi no ho entenia completament, des del principi vaig intuir que a l’artesania estava la màxima veritat de les sabates. És per això que em dedico des de fa dotze anys a crear sabates artesanals. La meva feina es recolza sobre la tradició de la sabateria. I quan parlo de tradició, parlo del meu gremi, la Confraria de San Marc, que es el gremi de Mestres Sabaters de Barcelona, i el més antic del món (fundat l’any 1202) al qual m’honra pertànyer. El meu objectiu és ser un artesà d’aquest temps, sempre partint de les “eines” d’aquesta tradició però portant-ho al dia d’avui i mirant al futur. Treballar amb les mans, la ment, però sobretot amb el cor. El fonamental d’un artesà és l’amor, el respecte dels coneixements que ens donen la tradició i l’obligació de millorar l’ofici.

Què hauria d’aportar la moda a la nostra societat avui dia?

Jo crec i sento que sobretot reflexió. La teva pregunta és boníssima, perquè quan parles d’aportar, ho associo a alguna cosa nova, a alguna cosa amb valor, alguna cosa que no existeix, que millori el que existeix. Et semblarà estrany, però jo crec que no necessitem més productes, més marques, més sabates. N’hi ha massa. D’altra banda crec que sí necessitem més coses vertaderes, amb sentit, que ens aportin, que ens facin millors. Alguna cosa que faci millor el món. Alguna cosa que ens faci millor a tots els que estem involucrats en això.

Quines són les teves fonts d’inspiració?

La meva inspiració són els meus clients, l’art i els artistes. No miro molt la moda, perquè m’interessa crear el que no existeix. M’inspira tot el que em faci qüestionar-me el que he après dels meus mestres. Per això l’art de la veritat és el que més m’inspira.

Quin record guardes de la teva experiència a Florència? Trobes a faltar alguna cosa en concret d’aquella època de la teva vida?

Va ser un dels moments més importants de la meva carrera com a sabater, perquè era el moment de posat les bases en una ciutat meravellosa que mostra el que podem crear i fer per la bellesa. Però no canviaria viure a Barcelona per Florència. Quan vaig pel món fent sabates per als meus clients i dic que visc a Barcelona gairebé tots els que la coneixen voldrien visitar-la, i els que ja la coneixien voldrien tornar-hi. Vivim en una de les ciutats més amables, belles i influents del món. No, no trobo a faltar res, perquè sempre penso en l’avenir.

Quina és la peça clau a l’armari d’un home?

Les sabates. Mira això ho vaig aprendre d’algú de la “família Santa Eulalia” (José Luis) que em comentava que als seus clients els suggeria que invertissin més en les seves sabates que en els vestits. Crec sens dubte en aquesta equació, és molt efectiva. Però la peça clau també és l’home. Que s’animi a manifestar el seu estil, sigui el que sigui. En això sóc molt optimista: veig que l’armari de l’home ha canviat en els darrers deu anys. O millor dit l’actitud i la forma de portar la roba han millorat. Cal celebrar que som tots diferents i és boníssim quan ho transmetem amb el nostre vestir.

Hi ha alguna fórmula per preveure quan una col•lecció tindrà èxit?

Quan vas creant sabates i la gent et para pel carrer per veure on els has comprat, o quan crees uns que agraden a qui hi entén i a qui no, saps que és un èxit. Vosaltres teniu molta experiència en això. Per a mi és un èxit si combina que es vengui, que sigui diferent i que aporti alguna cosa.

Quines altres disciplines t’interessen?

M’interessa l’art, crec que el meu somni és acabar la meva vida com a pintor, pintar m’ha donat moltíssima satisfacció. Però res em fa més feliç que crear, perquè és el meu mitjà d’expressió.

Què busca sentir algú que calça un parell de Norman Vilalta?

Que porta alguna cosa diferent, que les seves sabates tenen personalitat. També és la qualitat. Per això, quan creo una col•lecció utilitzo els millors materials, les millors tècniques, i això es nota a l’instant i durant els anys.

Quin tipus de sabata és la més demandada al teu taller?

Al meu taller dissenyo per a cada client. Per mi les sabates són un llenguatge i el que faig és parlar molt amb els meus clients per saber i entendre què és el que volen dir amb les seves sabates. El primer que dissenyo per als meus clients és la forma, el volum que tindrà la sabata, de tal manera que si veiessis entrar els meus clients i veiessis les formes, podries endevinar quines corresponen a cadascú. No hi ha un tipus de sabata. Sí hi ha tants estils com clients tinc. Pensa que amb l’ús diferent que faig d’una pell o a una patina sobre el mateix model de sabata, puc canviar-ne completament el sentit estètic. Com a artesà que ve de la més pura tradició de la sabateria clàssica, hi ha dues coses que valoro de la meva feina. La primera és que creo un estil per a cada client, i això li dec a Barcelona! Quan vaig arribar, portava amb mi un estil de sabata més francès, estilitzat a allargat. I aquí em vaig trobar amb que la gent no tenia tanta afició per aquest tipus de formes. Això em va permetre entendre com hauria de ser el meu bespoke. Em vaig adonar que el meu “a mida” no podia estar només centrat en la qüestió anatòmica ni en el fet a mà. Havia de tenir en compte el més important dels meus clients: fer un estil de sabata per a cadascú. Aquest és el meu punt de partida per crear. I la segona té a veure amb el que crec que he de ser com a artesà. Del meu mestre vaig aprendre tres coses molt bàsiques, però molt profundes (1. que no saps, que t’has de buidar perquè t’entrin coses noves; 2. el més important: que has d’aprendre, això és difícil d’entendre, i 3. què és el que has d’aprendre, que en el cas de la sabateria a mà és la tècnica i la recerca de la perfecció que ve d’ella). I en la soledat del meu taller vaig aprendre una quarta que és la més important perquè em consideri un artesà. És l’amor, no en un sentit romàntic, sinó que l’amor és el que li convé a l’altre, el que és millor per ell i donar-li-ho. En el meu cas, que sóc un sabater, la meva obligació és empènyer el meu ofici cap endavant, fer el que van fer grans artesans que em van precedir, desenvolupar les sabates. De vegades pensem que certs models o el que avui és un clàssic, com un oxford, sempre hi ha estat i no és així. En algun moment hi va haver un artesà que el va inventar. Per això al meu taller pots trobar el més clàssic dels oxfords, que expressa la bellesa de la perfecció que neix de la tècnica, enfront d’una sabata completament conceptual que està feta deixant de banda la tècnica. O una sabata que busca la bellesa de l’imperfecte i està dissenyada per aconseguir l’esplendor quan els materials es degraden. El meu objectiu és reinventar aquest oxford clàssic o fer l’oxford dels propers segles. Per a nosaltres els artesans les eines ho són gairebé tot. És per això que somio amb tecnologia, somio amb treballar amb les eines d’avui i ho faig. Per això la meva obligació, havent après les normes, és trencar-les.

Com definiries la col•lecció que has elaborat per a Santa Eulalia?

La nostra col•lecció és una feina interessantíssima, perquè ha nascut d’una col•laboració. Vosaltres coneixeu els vostres clients i enteneu moltíssim de sabates i d’estil. I a mi m’encanta crear per als vostres clients. És una col•lecció amb personalitat, diferent i d’una qualitat extrema, jo que els he construït puc dir que del millor del mercat. I a un preu inigualable. Són edicions limitades de 9 o 12 parells de sabates per model, el més proper a una peça única. Només penso en que ho farem encara millor a la propera.

Pots fer-nos un petit avanç sobre les tendències de la propera temporada?

Penso en pàtines, sobre pell girada i sobre pell llisa. Hi haurà combinació de pells. Penso en alguna cosa elegant amb atreviment. He trobat la comoditat d’unes esportives amb soles de goma per a sabates més clàssiques. Sens dubte botins molt urbans però elegants. Penso en els clients i en com construir-se un fons d’armari i tenir a la vegada peces particulars. Vull jugar amb la simplicitat i elegància a la vegada que amb un cert atreviment.

Norman Vilalta

2 comentarios
  1. Moises
    Moises Dice:

    Enhorabuena por la entrevista. Muy interesante el blog.

    Responder
  2. Diana Analía Herrera
    Diana Analía Herrera Dice:

    ¡Felicitaciones Primo!!!!
    Desde Argentina! 🙂

    Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *